El hospital Recoletas Campo Grande ha puesto en marcha recientemente un programa de cribado para detectar cardiopatías congénitas severas en todos los recién nacidos. Se trata de un método no doloroso ni molesto que consiste en determinar la oxigenación de la sangre del recién nacido en las primeras horas de vida con un saturómetro que se pone en la mano y en el pie.

Este cribado permite sospechar o descartar la presencia de malformaciones cardiacas severas en el neonato, así como incrementar el porcentaje de recién nacidos que pueden ser susceptibles de recibir un tratamiento adecuado y precoz ante estas patologías, lo que conlleva una mayor supervivencia y menor número de secuelas.

“El cribado neonatal de cardiopatías congénitas severas ha demostrado ser un método eficaz, no invasivo, bien tolerado, para detectar precozmente estas malformaciones  en recién nacidos asintomáticos y afectos de estas patologías en las primeras horas después del nacimiento”, aseguran desde el hospital.

Con la puesta en marcha de este programa, el Hospital Recoletas Campo Grande se sitúa a nivel de otros grandes hospitales en España, y otros países de Europa, EEUU y China donde también se realiza esta prueba con muy buenos resultados.