Así, desde enero de 2016 hasta el pasado 31 de marzo esta cooperación ha permitido llevar a cabo 1.652 intervenciones, 857 de cataratas -el diagnóstico más frecuente tras los casos acumulados en las listas de espera- y 795 tratamientos de hernia. Esta actividad se realiza en horario de mañana y permite eludir las consecuencias de la falta de anestesistas que limita el trabajo en el HUBU. Así, en la misma jornada laboral es posible llevar a cabo más operaciones.

La ausencia de profesionales para reforzar determinados servicios en los que existen verdaderas dificultades para cubrir vacantes no parece tener solución a corto plazo. «Hay un grave problema en todo el país en este sentido por no haberse hecho una previsión correcta de las necesidades. La solución pasa por ampliar el número de alumnos de Medicina pero sus efectos tardarán años en notarse», consideraba Carmen Rodríguez, directora médica del HUBU, para señalar que en el hospital burgalés apuestan por ‘retener’ a los residentes que culminan su formación.